Sergio Llull

El nombre propio del debut de la selección en el atribulado Mundial de China fue finalmente Sergio Llull. Aunque los «¡oooooohs!» de admiración fueran para las diabluras de Ricky y Marc Gasol, cómo no, el macho alfa sobre la pista de Guangzhou Gymnasium. Pero que Llull quebrara el insólito parcial de Túnez en el segundo cuarto y que después reventara definitivamente el partido en el tercero, es un motivo para la ilusión. Un gran motivo.

Todos tienen claro que Marc y Ricky son los pilares, que los hermanos Hernangómez los que tienen la gran presión sobre sus hombros de dar un (gran) paso adelante y que Rudy y Llull, por veteranía, por galones y por historial, son las otras dos patas del banco. Que un Llull pletórico, en esa versión de antes de la lesión de rodilla en la que dominaba absolutamente Europa, conllevaría otro punto de vista para España a la hora de afrontar el torneo. El sábado, ante Túnez, un aviso a navegantes: cuatro triples de seis intentos (16 puntos) y cinco asistencias.

Deja un comentario